La Dianética y el pesar

LA DIANÉTICA Y EL PESAR

A lo largo de los tiempos el pesar ha sido una de las cargas más onerosas y desagradables con las que ha cargado la humanidad. Es a estos incontables sufridores, presentes y futuros, a quienes Dianética trae esperanza. Pues Dianética no alivia la carga sellando un pasado doloroso, sino sacándolo a la luz, descargando sentimientos aprisionados, de modo que todo sea libre y saludable de nuevo.
Cuando Shakespeare dijo, "No lloréis más por mí cuando muera de lo que oigáis las sombrías y hoscas campanas notificando al mundo mi huida", estaba reconociendo la contranaturalidad del pesar excesivo.
En la ciencia de Dianética encontramos la llave para abrir y drenar las reservas de emoción destructiva. Y las técnicas de Dianética son sencillas, tan sencillas como volver a la cena de anoche. Forman un método para drenar las lágrimas en la fuente de estas, de modo que los temidos recuerdos ya no sean dolorosos. Es un método científico sencillo y nítido de lograr un fin que ha sido el objetivo de rituales de pesar de muchas religiones y muchos pueblos: la consecución de paz, armonía y reorientación hacia el futuro sin negar o rechazar el pasado.
Un accidente que lo deja a uno lisiado, un fracaso comercial, la muerte de un ser querido..., todas son experiencias reales, pérdidas reales, y cada una de ellas conlleva una reducción del potencial de supervivencia, un pedacito de muerte. Esa es la razón de que la gente pueda llegar a estar tan abrumada por el pesar que se deteriore e incluso muera.
Pero debido a que la vida debe continuar a pesar de las pérdidas y catástrofes, es mucho mejor que lo haga alegremente.¡Cuanto mejor es poder mirar atrás con placer y ser capaz de decir: ¿Qué bonito fue mientras duró"! El individuo hace más por sí mismo y por su entorno cuando puede lanzar una mirada retrospectiva calmada, sin un corazón afligido o un ojo empañado con lagrimas.
En la ciencia de Dianética encontramos la llave para abrir y drenar las reservas de emoción destructiva. Y las técnicas de Dianética son sencillas, tan sencillas como volver a la cena de anoche. Forman un método para drenar las lágrimas en la fuente de estas, de modo que los temidos recuerdos ya no sean dolorosos. Es un método científico sencillo y nítido de lograr un fin que ha sido el objetivo de rituales de pesar de muchas religiones y muchos pueblos: la consecución de paz, armonía y reorientación hacia el futuro sin negar o rechazar el pasado.
Es fabuloso ver la influencia que tiene la descarga de pesar acumulado en la personalidad, ver cómo un individuo llega a estar radiante y vibrantemente vivo, verle volver a una vida normal y a unas relaciones buenas y saludables. Es casi como un milagro ver cómo sube su tono físico, cómo los debilitadores efectos del pesar se reparan y su tono emocional sube conforme él encuentra nuevas esperanzas en la vida.
La técnica del procesamiento de Dianética es sencilla. Consiste en cerrar los ojos para ayudar a retirar la atención del entorno presente y retornar la atención a incidentes de pesar, miedo o dolor pasado. Estos incidentes se recorren entonces detalladamente con la ayuda de un auditor de Dianética que supervisa el proceso, aplicándole técnica y perspectiva. Mediante recorridos repetitivos de tal experiencia pasada, la tensión se descarga del incidente y se reduce hasta alcanzar una realidad sosegada y fáctica.
Es importante darse cuenta de que recorrer experiencias placenteras mediante esta misma técnica mejora su placer y los vuelve más brillantes al recuerdo. Eso es porque la mente se autoprotege. Se orienta hacia la supervivencia del individuo y el triunfo del placer sobre el dolor. Es más, la exploración de experiencias supuestamente desagradables frecuentemente descubre en ellas placeres previamente ocultos.
El fundamento para el poder del pesar sobre la mente y el cuerpo reside en la naturaleza de la mente reactiva. La mente reactiva es una parte recién descubierta de nuestra función mental. No es una mente que piense. Es una mente que reacciona ciega e irracionalmente. La mente reactiva está compuesta de los registros de momoria de las cosas que sucedieron durante la inconsciencia. Y la función de la mente reactiva es activar en nuestro comportamiento verdaderas dramatizaciones de esas experiencias durante situaciones futuras de emergencia de naturaleza similar. Es a estas memorias de momentos de inconsciencia (o engramas, tal y como los llamamos) a lo que las cargas de pesar se unen, intensificando su dramatización.
Las experiencias durante la inconsciencia de un mayor o menor grado se encuentran grabadas a lo largo de toda la línea temporal de la vida de una persona, incluso en el periodo prenatal. Su presencia en un período tan temprano no implica que el feto oiga o comprenda más de lo que un fonógrafo oye o comprende. Más tarde en la vida, sin embargo, siempre que el entorno le recuerde vigorosamente a uno estas grabaciones, la mente reactiva salta a la acción. La mente reproduce las grabaciones en forma de enfermedades corporales, en procesos mentales como ansiedad y la preocupación, y en nuestro comportamiento físico real.
Y del mismo modo que la reproducción de la dramatización de la preocupación es preocupación, así la dramatización del dolor es dolor, la dramatización de las riñas son riñas y la dramatización de las lágrimas son lágrimas. El tipo de comportamiento compulsivo que la gente se descubre a sí misma llevando a cabo cuando dice: "No sé por qué actúo así" es generalmente la dramatización de material proveniente de uno de estos engramas.
Esas repentinas llamaradas y retorcimientos de emoción dolorosa que encogen el corazon al ver una conmovedora escena en una película son pesar en restimulación. Esos torrentes de lágrimas y tristeza que nublan la mente cuando uno ve escenas familiares y oye frases de nuevo son pesar viejo en dramatización. Las lágrimas de compasión, las lágrimas de piedad, son todas lágrimas de pesar. Son los signos exteriores de sentimientos aprisionados en engramas de pesar, sentimientos que sólo necesitan que se les libere para alcanzar tranquilidad mental.
La liberación de pesar a menudo requiere que se relaten y se reduzcan los engramas de dolor que subyacen al pesar. Retornar a estos engramas y relatarlos verbalmente se realiza según el mismo proceso que la descarga del pesar mismo, y el auditor de Dianética debe ser diestro en hacer este trabajo de forma precisa y con gran sensibilidad. Dianética le da un método científico para la comprensión más profunda de la mente humana descubierta hasta la fecha.

L. Ronald Hubbard

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